Cumple tu propósito y baja de peso

Mar, 06/01/2015 - 05:00

Lo que más me gusta de un nuevo año es la oportunidad de fijar o renovar propósitos que puedan enriquecer nuestras vidas física y mentalmente, vale la pena llenarnos de energía y de pensamientos positivos, darnos momentos de reflexión y hacer contacto con nuestros deseos y sueños, para convertirlos en proyectos que se puedan realizar.

Uno de los propósitos más comunes es bajar de peso, es también uno de los mejores ya que para lograrlo se deben tener varios hábitos saludables que en conjunto mejoran el bienestar físico y mental y ayudan a evitar o retrasar la aparición de enfermedades crónicas y dolorosas que llevan a la muerte.

Estar en tu peso ideal y tener una alimentación saludable disminuye tu riesgo de desarrollar diabetes, hipertensión, enfermedades del corazón, de las articulaciones y varios tipos comunes de cáncer; te mejora el control del azúcar, la tensión arterial y el colesterol y además alimenta tu autoestima al tener una buena figura y una mejor calidad de vida.

La clave para bajar de peso está en cómo librarse de todos los hábitos que causaron el sobrepeso o la obesidad, que no fue de un día para otro, durante mucho tiempo se estuvieron acumulando calorías que no se gastaron y ahora se trata de hacer lo contrario. Para Daniel Goleman, el autor de los libros sobre inteligencia emocional, los hábitos son conductas automáticas, invisibles para la parte consciente de nuestro cerebro y para cambiarlos debemos traerlos a nuestra atención, darnos cuenta de que están ahí y qué es lo que los estimula.

Ya que tenemos un hábito frente a nosotros, podemos decidir con qué lo vamos a reemplazar. Por ejemplo, una de las costumbres que más se asocian al aumento de peso y alteraciones metabólicas es beber refresco. ¿Qué es lo que te dices para justificar tomar bebidas azucaradas en lugar de beber agua? ¿Qué es lo debes decirte para dejar el refresco y beber agua? Si pensamos que el refresco ya no nos gusta y que beber agua es más fresco, más sano, más rico, es más fácil cambiar ese hábito. Nadie abandona lo que le gusta, es más sencillo dejar lo que se desprecia.

Por otro lado, hay estados de ánimo que disparan nuestros malos hábitos, tener ansiedad, miedo, tristeza o aburrimiento puede hacernos comer más o elegir alimentos o bebidas que sabemos son insanos, reconocer esos estados ayudará a cambiarlos por otros que los alivien y nos beneficien. Si estás convencido de tus propósitos estás son las claves:

· Transfórmalos en metas que puedas cumplir, por ejemplo: eliminar todas las bebidas azucaradas; cambiar el pan blanco por pan integral; cambiar el postre por frutas naturales; comer frijoles en lugar de papas fritas, caminar 30 minutos diarios y aumentar hasta caminar una hora; ir al gimnasio tres veces a la semana.

· Sé consciente de tus hábitos y estados emocionales, así como de los pensamientos que te llevan a estar entrampado en lo que no te hace bien.

· Reemplaza un mal hábito por uno bueno y saludable.

· Práctica en cada oportunidad que tengas tu buen hábito.

· Motívate diariamente con mensajes positivos que refuercen tus metas.

· No te desanimes, inténtalo de nuevo una y otra vez.

"Tener un plan es necesario aunque sólo sea para apartarse de él." Te deseo un año 2015, pleno de salud y bienestar.

Twitter: @olgageorgina
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