Modernidad en la cocina y la vida

Vie, 04/10/2013 - 05:00

La aparición de la estufa en la escena hogareña cambió la existencia de millones de mujeres, que hasta hace unas cuantas décadas eran las únicas que se metían a la cocina. Les dio tiempo, al permitir preparar platillos más rápido, y dio a sus cocinas un toque de modernidad.

La escena hogareña de antes de la Segunda Guerra Mundial era limitada, los instrumentos eléctricos o mecánicos eran pocos, y la industria no tenía la mira puesta aún en los bienes de consumo para el hogar. La modernidad entró a casa de compañías dedicadas a fabricar aparatos domésticos, a los que se rebautizó como “línea blanca”.

Nace una estrella

En 1946, el primer artículo que debutó en el mercado mexicano como manufactura nacional fue la estufa de la marca Acros, una creación de Aceros Esmaltados, empresa auspiciada por la Sociedad Mexicana de Crédito Industrial. Su objetivo primordial: fabricar estufas para gas de uso doméstico.

El proyecto de fabricación de estas estufas se apoyó en la aplicación de una técnica experimentada en la cual la ingeniería de productos y herramientas fuese propia. Así, usó al máximo materias primas producidas en el país.

La competencia con artículos importados obligó a Aceros Esmaltados a delinear su política de fabricación y venta: tuvo necesidad de diseñar y fabricar sus propios productos teniendo en cuenta las necesidades del hogar mexicano.

La idea se materializó suprimiendo algunos ornatos de modelos de importación para obtener un producto que cumpliera con las normas de seguridad y funcionamiento a un costo que estuviese al alcance de las clases populares.

En esos días, la firma contribuyó al progreso de México, ya que desde el principio definió su postura de servicio social. Para la década de los 70 llegó a ser una de las más fuertes empresas en el país dedicada a la producción de línea blanca, así como una de las compañías que contaba con las instalaciones más grandes y modernas en México y Latinoamérica.

Cambio de rumbo

En los 80, un acontecimiento modificó el rumbo de la compañía y para la marca Acros: en 1986 Grupo Vitro la adquiere. En 2002, vende sus acciones a Whirlpool Corporación; a partir de entonces la compañía reestructura su mercado entre las marcas que la forman: Kitchen Aid, Whirlpool, Acros, Supermatic.

La tradición, calidad y prestigio de los productos en el mercado mexicano se conservan e incrementan, haciéndolos cada vez más funcionales, modernos, seguros y eficientes. En el 2006, Acros festeja el 60 aniversario con una extensa gama de productos y dos nuevas líneas alusivas a este festejo que son la línea Metálica y la línea Platina.

En el 2013 continúa modernizando su oferta de productos, para mantenerse siempre como la marca preferida de línea blanca.

Un detalle de modernidad es la estufa Acros AF4500M en color acero metálico, con un diseño estético y funcional “que hará lucir tu cocina como nunca”, posee tres parrillas superiores, seis quemadores y un horno extragrande con luz y ventana amplia para que “consientas a tus seres queridos con miles de platillos y postres horneados”, dicen sus fabricantes. Y como todas las estufas Acros, es muy resistente y fácil de limpiar por sus cubiertas porcelanizadas y totalmente selladas.

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